LA POSTMODERNIDAD: NEGACION DE LA RAZON
Por: Cesar Augusto Campos Pacheco
El propósito del presente escrito es el de abordar el tema de la postmodernidad, que bien podría concebirse como una profundización y prolongación de los principios inspiradores de la modernidad.
Se puede afirmar que la postmodernidad es un conjunto de propuestas y denuncias acerca del estado actual de las sociedades. Denuncia las mercancías y resultados del ‘Proyecto moderno’, al mismo tiempo que presenta la categórica afirmación de un patrón económico neocapitalista liberal y multicultural. Sin embargo la postmodernidad no es un anónimo tipo social, ni mucho menos una propuesta especulativa, sino que descubre una situación de nuestros días, que puede ser utilizada como guía para demostrar determinados fenómenos sociales.
El Postmodernismo expone las ideas de pensadores como Jean François Lyotard, Fredric Jameson y Perry Anderson, entre otros. Así, la Postmodernidad representa una ruptura con la sociedad moderna, ya que ésta sobreviene tras la modernidad; razón por la cual resulta difícil diferenciarlas sin apelar a fuentes necesariamente filosóficas y estéticas.
En consecuencia, la Postmodernidad representa el fin de la modernidad o el fracaso del proyecto moderno. Esta representación es una imagen melancólica y crítica de la sociedad. La modernidad se consideraba altamente racional y rígida, mientras que la postmodernidad parece más irracional y flexible.
Son muchas las características que definen a la postmodernidad, sobre todo en los énfasis que se tienen en algunos valores, algunas perspectivas que tendieron a ser absolutas en la modernidad. La Postmodernidad propone: una nueva ética y nuevos énfasis éticos; una estética que crea sus propias leyes, ignorando las leyes de otras propuestas estéticas. La crisis de la racionalidad moderna produjo una ética hedonista, del placer por el placer. Hay una aceptación de un pluralismo Ético. La ética del todo vale se instala en los corazones de los hombres. La postmodernidad es un estado de ánimo, el resultado de un desengaño.
La pérdida de confianza, la falta de compromiso, la desesperanza, la falta de valores homogéneos que mantengan el equilibrio tanto social como individual son quizás las características más relevantes de la condición postmoderna. Pareciera desde esta perspectiva que las grandes esperanzas depositadas en la Ilustración están siendo objeto de distintas críticas bajo diferentes enfoques , la ciencia ya no entrega las ilusiones que una vez prometió, la verdad es la misma lo que cambia es la utilización de ésta.
En general, no existe un gran acuerdo entre los autores en torno a la descripción de la sociedad postmoderna, pero Lyotard la ejemplifica de la siguiente manera: “El eclecticismo de la cultura general contemporánea: escuchamos reggae, vemos una película del oeste, vamos a almorzar a McDonald y a cenar a un restaurante local, llevamos perfume parisino en Tokio y ropas ‘retro’ en Hong Kong; el conocimiento es un asunto de los concursos televisivos. Es fácil encontrar un público para obras eclécticas. Convertido en kitsch destinado para el gusto popular, el arte alimenta la confusión que reina en el gusto de los patrones. Los artistas, los propietarios de las galerías de arte, los críticos y el público nadan juntos en el ‘todo vale’ y la indiferencia reina en nuestra época”.[1]
La teoría postmoderna se exterioriza en una extensa multiplicidad de campos como el arte, las comunicaciones, la filosofía, y las relaciones sociales, entre otras. Lyotard, señala que se carece de una teoría para explicar la realidad y las características de la sociedad. El autor se preocupa principalmente del Conocimiento. Para él existen dos formas de saber: el científico y el narrativo. En estas dos formas los ‘juegos de lenguaje’ presentan concepciones diferentes en el saber científico y narrativo. El saber narrativo adquiere importancia al ser transportados de generación en generación, llegando a considerársele como el fundamento del conocimiento vulgar o tradicional.
Otro de los pensadores, Fredric Jameson, plantea que la postmodernidad en tanto que pensamiento, se puede observar como “un síntoma de los cambios profundos que tienen lugar en nuestra sociedad y su cultura como un todo”; plantea además que la postmodernidad admite la representación de una serie de elementos, sociales, culturales e históricos que se relacionen con los subconscientes políticos en el proceso de dominación y subversión.
El lenguaje escrito parece ir perdiendo espacio frente a los diferentes medios de comunicación como la radio, la televisión o el video y aún más frente a la internet que cada día es más usada para adquirir información, diversión o cultura. El mundo en red se encuentra desmesuradamente presente en la postmodernidad, púes se refleja como el resultado inmediato del éxito del igualitarismo en que todo es igual a todo y con gran facilidad todos se conectan con todos. Lo anterior lleva a que las relaciones humanas sean cada día más secretas o incógnitas y se vean mediatizadas por el mercantilismo de la era económica vigente, lo que a su vez dificulta el contacto personal, ya que hoy ya nadie “conoce” a nadie o sencillamente los unos ignoran a los otros; ejemplo de ello es que casi todos los días frecuentamos los mismos lugares por cercanía al trabajo o al estudio, y nos encontramos con las mismas personas; casi siempre, sin embargo paradójicamente ninguno se decide a entablar una conversación o inclusive un simple dialogo, aun tratándose de personas “conocidas”, cada uno pendientes solo de llegar a su destino. Pareciera ser que aplicamos el viejo adagio que dice: “¿Para dónde va Vicente?, Para donde va la gente”
Las constantes dificultades por las que atraviesan los bienes artísticos que trascienden y reflejan la posmodernidad están relacionados con las masas de consumo, porque deben utilizar lenguajes de fácil percepción y para ello recurre a la televisión o al uso del video .Sin embargo los referentes culturales se han venido transformando lo que a la vez ocasiona un cambio en historia.
La postmodernidad entre otras tantas cosas se caracteriza por el desarrollo de elementos sin tratados legales y ello conlleva a una crisis de la historicidad, lo que se ve reflejado en los constantes cambios del conocimiento histórico; hoy no existe relación con elementos sociales auténticos y las experiencias de la cotidianidad. Una cosa es lo que muestran los medios de comunicación, permeados por la excesiva comercialización; que de una u otra forma distorsiona los hechos o los acomoda según sus intereses políticos o económicos; y otra los mensajes que deberían traer en beneficio de la sociedad. Jameson entiende que como toda base económica, esta nueva época debe manejar e ingeniarse a la vez una serie de valores que la sociedad registre y edifique, como un sello de las actividades intelectuales y que se refleje en la sensibilidad de la época actual en cada una de las manifestaciones del arte.
Por otro lado para Perry Anderson la concepción de postmodernismo se fue desarrollando desde la naturaleza estética hasta la naturaleza histórica; pues indagando en Los orígenes de la posmodernidad, concluyó que, contra el supuesto convencional, el término e idea de lo “posmoderno” que supone familiaridad con lo “moderno”, no nació en el centro del sistema cultural de su tiempo, sino en la lejana periferia: “no provienen de Europa ni de los Estados Unidos, sino de Hispanoamérica”. [2]
El posmodernismo hispanoamericano surgió como una reacción al agotamiento de las posibilidades poéticas del modernismo, cuyo mayor representante fue Rubén Darío, siendo Federico De Onís, crítico literario amigo de Unamuno y Ortega y Gasset, quien acuñara el término. Más, este posmodernismo sólo fue una corriente literaria parecida de la corriente modernista restringida a los estudios literarios hispanoamericanos.
Finalmente es necesario concluir que la posmodernidad no trata de componer la historia desde una mirada realista, sino más bien de utilizar los símbolos antiguos como una herramienta sentimental que contribuya a su desarrollo.
Además la postmodernidad se caracteriza por el desarrollo de elementos sin tratados legales y ello conlleva a una crisis de la historicidad, lo que se ve reflejado en los constantes cambios del conocimiento; hoy no existe relación con los elementos históricos y las experiencias de la cotidianidad.
Por tanto, la postmodernidad no es más que una crítica emprendida por distintos sectores y pensadores por descubrir la falta de relación entre los ofrecimientos hechos por la Ilustración, la felicidad es la eterna meta o una realidad tangible. Así en la sociedad postmoderna lo que sucede es que los grandes metarelatos no tienen credibilidad, por lo que se dice que hay una crisis de metarelatos.(para Lyotard los "metarelatos", como la democracia, el proyecto político y social del estado, la personificación masiva del sujeto, la liberación por medio de la ciencia,etc.).
Bibliografía
Perry Anderson. “Preliminares” y “Cristalización”. En Los orígenes de la posmodernidad.
Jean-François Lyotard. "La condición posmoderna".
Fredric Jameson. “Las antinomias de la postmodernidad”.
[1] Lyotard Jean Francois, “La Condición Postmoderna- informe sobre el saber”, 4° edición, 1989, p. 76.
[2] Lectura Nº1 Anderson, Perry. “Preliminares”, y “Cristalización”. En los Orígenes de la Postmodernidad,pag 125.Material Modernidad y Ciencias Sociales. Compilado por Miguel Valderrama.
Por: Cesar Augusto Campos Pacheco
El propósito del presente escrito es el de abordar el tema de la postmodernidad, que bien podría concebirse como una profundización y prolongación de los principios inspiradores de la modernidad.
Se puede afirmar que la postmodernidad es un conjunto de propuestas y denuncias acerca del estado actual de las sociedades. Denuncia las mercancías y resultados del ‘Proyecto moderno’, al mismo tiempo que presenta la categórica afirmación de un patrón económico neocapitalista liberal y multicultural. Sin embargo la postmodernidad no es un anónimo tipo social, ni mucho menos una propuesta especulativa, sino que descubre una situación de nuestros días, que puede ser utilizada como guía para demostrar determinados fenómenos sociales.
El Postmodernismo expone las ideas de pensadores como Jean François Lyotard, Fredric Jameson y Perry Anderson, entre otros. Así, la Postmodernidad representa una ruptura con la sociedad moderna, ya que ésta sobreviene tras la modernidad; razón por la cual resulta difícil diferenciarlas sin apelar a fuentes necesariamente filosóficas y estéticas.
En consecuencia, la Postmodernidad representa el fin de la modernidad o el fracaso del proyecto moderno. Esta representación es una imagen melancólica y crítica de la sociedad. La modernidad se consideraba altamente racional y rígida, mientras que la postmodernidad parece más irracional y flexible.
Son muchas las características que definen a la postmodernidad, sobre todo en los énfasis que se tienen en algunos valores, algunas perspectivas que tendieron a ser absolutas en la modernidad. La Postmodernidad propone: una nueva ética y nuevos énfasis éticos; una estética que crea sus propias leyes, ignorando las leyes de otras propuestas estéticas. La crisis de la racionalidad moderna produjo una ética hedonista, del placer por el placer. Hay una aceptación de un pluralismo Ético. La ética del todo vale se instala en los corazones de los hombres. La postmodernidad es un estado de ánimo, el resultado de un desengaño.
La pérdida de confianza, la falta de compromiso, la desesperanza, la falta de valores homogéneos que mantengan el equilibrio tanto social como individual son quizás las características más relevantes de la condición postmoderna. Pareciera desde esta perspectiva que las grandes esperanzas depositadas en la Ilustración están siendo objeto de distintas críticas bajo diferentes enfoques , la ciencia ya no entrega las ilusiones que una vez prometió, la verdad es la misma lo que cambia es la utilización de ésta.
En general, no existe un gran acuerdo entre los autores en torno a la descripción de la sociedad postmoderna, pero Lyotard la ejemplifica de la siguiente manera: “El eclecticismo de la cultura general contemporánea: escuchamos reggae, vemos una película del oeste, vamos a almorzar a McDonald y a cenar a un restaurante local, llevamos perfume parisino en Tokio y ropas ‘retro’ en Hong Kong; el conocimiento es un asunto de los concursos televisivos. Es fácil encontrar un público para obras eclécticas. Convertido en kitsch destinado para el gusto popular, el arte alimenta la confusión que reina en el gusto de los patrones. Los artistas, los propietarios de las galerías de arte, los críticos y el público nadan juntos en el ‘todo vale’ y la indiferencia reina en nuestra época”.[1]
La teoría postmoderna se exterioriza en una extensa multiplicidad de campos como el arte, las comunicaciones, la filosofía, y las relaciones sociales, entre otras. Lyotard, señala que se carece de una teoría para explicar la realidad y las características de la sociedad. El autor se preocupa principalmente del Conocimiento. Para él existen dos formas de saber: el científico y el narrativo. En estas dos formas los ‘juegos de lenguaje’ presentan concepciones diferentes en el saber científico y narrativo. El saber narrativo adquiere importancia al ser transportados de generación en generación, llegando a considerársele como el fundamento del conocimiento vulgar o tradicional.
Otro de los pensadores, Fredric Jameson, plantea que la postmodernidad en tanto que pensamiento, se puede observar como “un síntoma de los cambios profundos que tienen lugar en nuestra sociedad y su cultura como un todo”; plantea además que la postmodernidad admite la representación de una serie de elementos, sociales, culturales e históricos que se relacionen con los subconscientes políticos en el proceso de dominación y subversión.
El lenguaje escrito parece ir perdiendo espacio frente a los diferentes medios de comunicación como la radio, la televisión o el video y aún más frente a la internet que cada día es más usada para adquirir información, diversión o cultura. El mundo en red se encuentra desmesuradamente presente en la postmodernidad, púes se refleja como el resultado inmediato del éxito del igualitarismo en que todo es igual a todo y con gran facilidad todos se conectan con todos. Lo anterior lleva a que las relaciones humanas sean cada día más secretas o incógnitas y se vean mediatizadas por el mercantilismo de la era económica vigente, lo que a su vez dificulta el contacto personal, ya que hoy ya nadie “conoce” a nadie o sencillamente los unos ignoran a los otros; ejemplo de ello es que casi todos los días frecuentamos los mismos lugares por cercanía al trabajo o al estudio, y nos encontramos con las mismas personas; casi siempre, sin embargo paradójicamente ninguno se decide a entablar una conversación o inclusive un simple dialogo, aun tratándose de personas “conocidas”, cada uno pendientes solo de llegar a su destino. Pareciera ser que aplicamos el viejo adagio que dice: “¿Para dónde va Vicente?, Para donde va la gente”
Las constantes dificultades por las que atraviesan los bienes artísticos que trascienden y reflejan la posmodernidad están relacionados con las masas de consumo, porque deben utilizar lenguajes de fácil percepción y para ello recurre a la televisión o al uso del video .Sin embargo los referentes culturales se han venido transformando lo que a la vez ocasiona un cambio en historia.
La postmodernidad entre otras tantas cosas se caracteriza por el desarrollo de elementos sin tratados legales y ello conlleva a una crisis de la historicidad, lo que se ve reflejado en los constantes cambios del conocimiento histórico; hoy no existe relación con elementos sociales auténticos y las experiencias de la cotidianidad. Una cosa es lo que muestran los medios de comunicación, permeados por la excesiva comercialización; que de una u otra forma distorsiona los hechos o los acomoda según sus intereses políticos o económicos; y otra los mensajes que deberían traer en beneficio de la sociedad. Jameson entiende que como toda base económica, esta nueva época debe manejar e ingeniarse a la vez una serie de valores que la sociedad registre y edifique, como un sello de las actividades intelectuales y que se refleje en la sensibilidad de la época actual en cada una de las manifestaciones del arte.
Por otro lado para Perry Anderson la concepción de postmodernismo se fue desarrollando desde la naturaleza estética hasta la naturaleza histórica; pues indagando en Los orígenes de la posmodernidad, concluyó que, contra el supuesto convencional, el término e idea de lo “posmoderno” que supone familiaridad con lo “moderno”, no nació en el centro del sistema cultural de su tiempo, sino en la lejana periferia: “no provienen de Europa ni de los Estados Unidos, sino de Hispanoamérica”. [2]
El posmodernismo hispanoamericano surgió como una reacción al agotamiento de las posibilidades poéticas del modernismo, cuyo mayor representante fue Rubén Darío, siendo Federico De Onís, crítico literario amigo de Unamuno y Ortega y Gasset, quien acuñara el término. Más, este posmodernismo sólo fue una corriente literaria parecida de la corriente modernista restringida a los estudios literarios hispanoamericanos.
Finalmente es necesario concluir que la posmodernidad no trata de componer la historia desde una mirada realista, sino más bien de utilizar los símbolos antiguos como una herramienta sentimental que contribuya a su desarrollo.
Además la postmodernidad se caracteriza por el desarrollo de elementos sin tratados legales y ello conlleva a una crisis de la historicidad, lo que se ve reflejado en los constantes cambios del conocimiento; hoy no existe relación con los elementos históricos y las experiencias de la cotidianidad.
Por tanto, la postmodernidad no es más que una crítica emprendida por distintos sectores y pensadores por descubrir la falta de relación entre los ofrecimientos hechos por la Ilustración, la felicidad es la eterna meta o una realidad tangible. Así en la sociedad postmoderna lo que sucede es que los grandes metarelatos no tienen credibilidad, por lo que se dice que hay una crisis de metarelatos.(para Lyotard los "metarelatos", como la democracia, el proyecto político y social del estado, la personificación masiva del sujeto, la liberación por medio de la ciencia,etc.).
Bibliografía
Perry Anderson. “Preliminares” y “Cristalización”. En Los orígenes de la posmodernidad.
Jean-François Lyotard. "La condición posmoderna".
Fredric Jameson. “Las antinomias de la postmodernidad”.
[1] Lyotard Jean Francois, “La Condición Postmoderna- informe sobre el saber”, 4° edición, 1989, p. 76.
[2] Lectura Nº1 Anderson, Perry. “Preliminares”, y “Cristalización”. En los Orígenes de la Postmodernidad,pag 125.Material Modernidad y Ciencias Sociales. Compilado por Miguel Valderrama.